1 de septiembre de 2019

So Hateful, So Like You. Cap 8


Capítulo 8. Too weird, even for us

 

POV. WOOHYUN


La cara de Sunggyu fue pago más que suficiente cuando se separó de mí entre sorprendido y horrorizado por lo que acababa de hacer, la joven indignada por delante de la cual había pasado lanzándome dagas por la espalda, lo cual me hizo sonreír sin poder evitarlo.

Así era como se evitaba el nacimiento de una nueva pareja, metodología patentada por mí en cuestión de segundos.

       -    ¡Nam! – ladró el mayor, probablemente sin entender aquello.

¿Cómo podría? Había sido yo el que había escuchado a la alocada joven hablar sobre sus planes de declararse a Sunggyu antes de que terminase el descanso de ese mismo día, confesión que me había hecho fruncir el ceño tanto como a Sungjong, quien caminaba a mi lado, rodar los ojos.

¿Qué la moza iba a hacer qué?

Por encima de mi cadáver. Eso fue lo único que pensé al escuchar semejante blasfemia de la que debía ser la fresca más conocida del barrio, negándome ante la posibilidad de que Sunggyu pudiese llegar a corresponderle de forma alguna.

No llevaba yo años martirizándole para que llegase otra a quitarme el trabajo, por ahí sí que no pasaba, más cuando el mayor y yo parecíamos estar en una extraña fase de nuestra relación cuyo desenlace era prioritario a todas luces en comparación a cualquier escarceo que pudiese tener con la joven, el cual además acabaría en desgracia.

Pero él, por supuesto, difícilmente podría saber nada de esto, así que rodeé amistosamente con el brazo sus hombros a pesar de su resistencia.

Y de las miradas más que curiosas del personal a nuestro alrededor, que sabían todavía menos de qué iba la cosa.

       -    Relájate hyung, que acabo de salvar tu pureza física y mental – le susurré, apartándolo de allí en dirección a un lugar más tranquilo.

Pude ver a los amigos del mayor arrugar la nariz con confusión mientras Sungjong se acercaba a ellos, supuse que para explicarles lo que sucedía.

O parte al menos, puesto que era más bien difícil de entender hasta para mí.

En tema era, que las peleas con Sunggyu me habían ayudado a distraerme un poco de mi realidad hasta la fecha y no sabía bien cómo reaccionar al hecho de no poder seguir haciendo eso.

¿Por qué diablos le habría dicho que fue un accidente? Era la verdad, pero una que esperaba que él ya supiese.

No habiendo sido así, era como si toda nuestra relación, aún si impropia y más mala que buena, hubiese estado fundamentada en engaños. Es decir, todo había influido realmente, pero sabiendo ahora la verdad era todo demasiado extraño.

Lo había estafo pensando esos últimos días pero no lograba sacar nada en claro y eso me sacaba algo de quicio.

        -    ¿Puedes explicarme por qué diablos acabas de mancillar mis labios en público ya? – gruñó el mayor, recordándome que no era momento de perderme en mis cavilaciones.

Luego podría volver a ello, no había prisa.

Nos habíamos alejado ya del gran grupo de gente como para que nadie, de momento, hubiese presenciado lo ocurrido en esa zona, apartando por fin el brazo de los hombros de Sunggyu.

       -    ¿Qué opinas de Hani? – pregunté, mirándole de reojo sin dejar de caminar.

Mi rumbo parecía lo suficientemente claro como para que él no cuestionase eso, viéndole fruncir el ceño ante mi pregunta, para él, fuera de lugar.
-       ¿La de tu curso? Mona, pero no es mi estilo – contestó, encogiéndose de hombros.

Sonreí hasta con diversión, ya llegando al lado del patio donde se encontraban las desvencijadas canastas de la última vez. El huerto bien podría ser un lugar demasiado evidente, dado nuestro historial.

       -    Pues iba directa a declararse, en público – le informé, sonriendo ante su cara de terror.

Las declaraciones públicas eran nefastas a esa edad.

Si la otra persona no te gustaba y la rechazabas eras un gran monstruo insensible que iba a morir solo por rechazar la primera y última oportunidad que al parecer, ibas a tener en la vida. Y si te gustaba y ella era medio popular en el instituto lo más probable era que algún enamorado de turno que creía fervientemente que le habías robado a su chica te apuñalase en los vestuarios por la espalda.

Lo triste era, que había llegado a ocurrir en el instituto de al lado justamente, por lo cual uno no podía ni fiarse de las sombras ya.

       -    Te estás riendo de mí – trató de acusarme, a mi parecer su voz poco convencida de la veracidad de las palabras que profesaba.

No sabía si creía que era una broma por su baja autoestima o si era ya costumbre al llevar demasiado tiempo bromeando como para pudiese tomárselo en serio viniendo de mí.

       -    Real. Escuché cómo lo decía, justo antes de ir en tu busca. ¿No la viste justo detrás cuando te bebé? – señalé, ante lo cual sus mejillas comenzaron a sonrojarse.

No me sentí preparado para indagar sobre eso a pesar de todo. Ya llegaría el momento más adelante, si eso.

       -    ¿Y era eso necesario? – inquirió, sus mejillas rojas.

Me reí sin poder evitarlo, viendo como le daba más importancia al beso claramente que al hecho de haberle ahuyentado cualquier posibilidad de salir con la joven, o con cualquier otra en cuanto los rumores se extendiesen, algo que me pareció hasta hilarante.

Había pocos jóvenes como el mayor, definitivamente.

       -    Oye, más efectivo que eso pocas cosas. ¿O es que ha sido tu primer roce de labios? – me burlé.

Jamás hubiese esperado que pudiese ponerse más rojo, el color subiéndole hasta las orejas confirmando por sí solo mis sospechas.

Tampoco era yo quién como para hablar, que al fin y al cabo tenía poca más experiencia que esa.

       -    ¡Tú!... A ver… ¿Qué te importa? – acabó farfullando, avergonzado a todas luces.

Me reí aún si quise evitarlo, puesto que por desgracia para el mayor acababa de darme cuenta de hacia qué tipo de relación podía moverse lo nuestro. En lugar de jugarretas físicas, aquel tipo de escenas donde Sunggyu se veía igualmente fuera de lugar, irritado y sorprendido atraía como un abeja iba hacia la miel la parte de mi ser habituada a molestarle.

Y era, sin lugar a dudas, perfecto, un equilibrio natural para nosotros, un cambio al que en definitiva podía readaptarme sin problemas, dejándole marchar sin más al no esperar respuesta realmente por mi parte.

O más bien no queriendo escucharla por temor a lo que se me pudiese llegar a ocurrir decirle, admitiendo para mí mismo que había hecho bien huyendo por el momento.

Recordaba vagamente haber hablado de eso durante la fiesta, por lo cual tampoco me había tomado muy por sorpresa que jamás hubiese besado a nadie.

Lo que acababa de suceder entre ambos era algo que hasta los niños hacían por accidente, un mero roce de labios. Apenas había podido notárselos de lo breve que había sido el contacto, a excepción de su aparente suavidad.

Suspiré al darme cuenta hacia dónde apuntaban mis pensamientos, si bien la aparición de un muy alterado Dongwoo me salvó de poder indagar demasiado en ello.

       -    ¡Hyun! ¿qué es eso de que besaste a Gyu hyung? ¿Nuestro Gyu hyung? ¿Ese mismo? – lanzó, alterado.

Claro que ese era el estado natural del mayor, por lo cual no me preocupé en exceso al respecto.

Seguramente Sungjong no le había encontrado para explicarle correctamente lo sucedido antes de que algún otro chismoso se acercase a intentar averiguar jugosa información con la que complementar lo sucedido, como si estábamos juntos, desde cuando lo hacíamos y similares.

Adolescentes…

Camino de vuelta a la cafetería, le resumí la historia a Dongwoo, quien resopló aliviado antes de comenzar a reírse sin motivo aparente, algo demasiado común también como para que me preocupase, a pesar de que pareciese un demente en medio de una de sus crisis.

       -    Pero Hyunnie… ¿qué vais a hacer ahora? – inquirió.

Admitiría que así haciéndome suspirar, hasta que recordé que había apenas unos minutos que había parecido llegar a una solución bastante convincente a mi parecer, los detalles de la cual no estaban lo suficientemente claros todavía como para compartirlos.

Iba a ser un nuevo reto para mi mente, algo que al final me hizo sonreír.

       -    Ya veremos, tenemos que volver a encontrar el punto de equilibrio – sentencié, ante lo cual Dongwoo rodó los ojos.

Al parecer no estaba hablando de eso.

       -    Me refería a lo que has hecho. ¿De qué sirve si todo queda en un beso? A los cuatro días la gente lo olvidará – señaló, conforme abría la puerta de la cafetería.

Tal vez no me había detenido a pensar al respecto el tiempo suficiente como para que lo que había hecho tuviese sentido a largo plazo, pero decidí que ese era un puente que ya cruzaría cuando llegase el momento, si es que llegaba.

Me acerqué al mostrador a pedir un refresco para llevar y un bollo de crema seguidamente, con el mayor a mi lado murmurando que las cosas iban a terminar siendo muy raras entre Sunggyu y yo al final, pero decidí ignorarlo.

A decir verdad, ni yo mismo sabía por qué había llamado al amor aquel primer día de suspensión en casa.

Me había encontrado solo al despertar, puesto que mi padre trabajaba y mi madre había salido con sus amigas a hacer senderismo, como cada semana, y me estaba aburriendo en casa cuando me había pasado por la cabeza que el mayor tal vez estaba en casa sin hacer nada interesante que hacer.

La llamada de la noche anterior la había achacado directamente al golpe de cabeza que me había dado, pero por alguna razón me había parecido lo correcto una vez había llegado a casa, no sin tener que aguantar ante un muy largo sermón sobre lo que había sucedido en el instituto.

Rebelde como podía ser, jamás había estado involucrado en pelea alguna en mis años en América, por lo cual mis padres se habían indignado más por el simple hecho de haberles avergonzado en su propio país.

Admitiría aunque me había dado mucha rabia que, una vez más, mis progenitores pusiesen por encima el falso estándar e moral coreano que mi bienestar, lo cual casi explicaría por qué había llamado a Sunggyu.

Había querido meterme con él por algo de lo que no era verdaderamente culpable, algo que finalmente no había llegado a hacer, aunque atormentarle un poquito me había hecho sonreír, satisfecho solo con eso al parecer.

Había ido a darme una ducha rápida justo después, para luego desinfectar bien la herida de la ceja antes de ir a dormir finalmente.

El dolor muscular y ciertos moratones habían sido mi bienvenida a un nuevo día al despertar, lo que de entrada me había hecho algo complicado el tema de ignorar a Sunggyu.

Tal vez había querido ver cómo se encontraba también, a saber, pero tampoco diría que la comida hubiese sido nefasta.

Algo incómoda sí, pero nada demasiado preocupante tampoco.

Los otros dos días me había quedado en casa, solo porque mi madre no quería perderme de vista, no fuese a convertirme de la noche a la mañana en un criminal peligroso buscado por la policía o algo así.

Me encantaba la fe que tenía en mí mi propia familia, enserio.

Camino a clase desde la cafetería podía casi oír lo que susurraba la gente conforme les pasaba cerca, tan disimulados en la adolescencia como lo eran sus congéneres en la adultez, pero opté por no darle importancia, puesto que no la tenía.

Al menos hasta que una joven me detuvo en mi camino con ojos furiosos, teniendo que obligarme muy seriamente a no sonreír.

Hani parecía que iba a estallar de la rabia. Algo de lo que, de hecho, bien podría haberse contagiado.

       -    ¿A qué ha venido eso Nam? A tu nunca te han ido los hombres – inquirió, fulminándome con la mirada.

Pobre criatura, pensando que me conocía lo suficiente como para saber qué era lo que me gustaba.

Como si se lo hubiese dicho a alguien para el caso, claro que aquello era Corea, la homosexualidad no era una opción válida precisamente.

       -    Y… ¿Cómo podrías tú saber qué me gusta? – respondí, sonriendo con travesura.

Dongwoo tuvo la decencia de intentar no reírse, aunque él era uno de los pocos que sabía de qué pie cojeaba realmente.

Otro motivo más por el cual me gustaba más América, allí llevaban mejor mis tendencias personales, claro que tampoco era algo que supiesen mis padres, me encerrarían en el primer lugar con plazas disponibles que les prometiese curarme.

       -    ¡Por favor, si es evidente! – afirmó ella, mi sonrisa ensanchándose.

Era evidente hasta que se decía lo contrario en ese país, fin.

Me incliné hacia ella sin perder la sonrisa, sabiendo que había por allí más ojos pendientes de lo que sucedía de lo que me gustaría, pero al parecer la joven sola acababa de darle forma a un plan que inicialmente no había sido más que una pequeña broma para mí.

       -    Al parecer no es tan evidente como tu fama de zorra. Aléjate de lo que es mío – musité, mordaz.

Sus ojos se abrieron como platos ante mi insulto más que ante el hecho de confirmarle lo que no creía nadie. Porque eran cosas que jamás se reconocían públicamente, no había más, alejándome tras aquellas encantadoras palabras, casi esperando su reacción.

Una que no me decepcionó, faltaría más.

       -    ¡Maricón! – gritó, enfadada.

Ante lo cual apenas me giré a guiñarle un ojo, negándome a responder.

Porque aquel insulto estaba permitido al fin y al cabo, mientras que yo a ella no podría llamarla en voz ala por lo que era: una zorra barata de carretera.

Dongwoo caminó con pasos rápidos hasta llegar a mi altura, debatiéndose a juzgar por la expresión de su rostro si debía de reírse o llorar por lo sucedido.

       -    ¿Se supone que ese ha sido un movimiento inteligente? – preguntó.

Lo cierto era que tal  vez no, pero tampoco necesitaba más amigos de los que ya tenía, así que con suerte algunos me dejarían tranquilo y todo con tal de que no les contagiase.

       -    Si preguntan, está rabiosa porque prefiero a un hombre antes que tocar material tan usado – me burlé, que era del todo cierto además.

Incluso si no fuese un tema de preferencias real, nunca me había gustado tener lo mismo que al resto, y compartir algo como una mujer hubiese estado más que descartado desde el principio, en especial con mozas como ella que parecían haber entrado en una competición sobre quién tachaba más nombres de su lista en el menor tiempo posible.

Era maniático con lo de compartir fluidos, qué íbamos a hacerle, para algo en lo que había salido conservador no iba a cambiarlo.

Sin embargo, agradecía que fuese ya viernes, iba a necesitar el fin de semana más de lo que inicialmente parecía, aunque por fortuna las últimas horas de clase se sucedieron sin mayor percance.

Cuando sonó la campana me marché directo a casa, queriendo poco más que descansar y ponerme al día con las clases.

Podía gustarme aquello más o menos, pero las buenas notas también daban puntos para entrar en el ejército, así que a pesar de lo que al mayoría a mi alrededor pesaba, echaba horas al estudio también.

Me detuve en un 7Eleven a comprar un helado de melón camino a casa puesto que me apetecía algo fresco pero no demasiado cargante, aprovechando la parada para llevarme algunos helados más que estaban en promoción.

En realidad tenía la impresión de que era una promoción permanente de esas falsas para que la gente comprase, pero a mí ya me venía bien.

No tardé mucho en llegar a casa después de eso, encontrándomela en silencio.

Al parecer mi madre sí había salido ese día, a la peluquería además si no recordaba mal, por lo cual pude deslizarme en silencio y sin reproches hasta mi habitación tras dejas los helados ocultos en un cajón del congelador y prepararme unas crepes con nutella para merendar.

Había que aprovechar cuando uno podía hacer esa clase de cosas.

Mis progenitores estaban obsesionados con la delgadez para ser aceptado en la sociedad  y ser una persona con éxito, así que esas cosas estaban bastante controladas si estaban ellos en casa.

Curioso que los helados no, que algunos tenían más calorías que un pollo frito entero.

Dejé toda la cocina limpia antes de subir a mi habitación, sintiéndome finalmente más tranquilo ahora que estaba en terreno conocido.

Esa última semana había sido de locos y admitiría que incluso a mí parecía haberme afectado eso, teniendo en cuenta que lo ocurrido ese día había sido de lo más innecesario.

¿Por qué me había molestado en detener esa confesión realmente?

No iba a mentirme a mí mismo, degustando al mismo tiempo la primera crepe. El chocolate acarició dulcemente mi paladar de principio a fin, permitiéndome a mí mismo distraerme brevemente con eso antes de seguir intentando encontrar una buena explicación para lo que había hecho ese día sin justificación aparente.

Bien… no era porque tuviese el más mínimo interés romántico en él, de eso me hubiese dado cuenta bastante antes, así que no era eso.

La explicación más coherente que se me ocurría era que me irritaba la posibilidad de que una relación fuese a quitarme por completo la atención el mayor.

No en un sentido romántico, sino que era más bien el miedo a perder algo a lo que me había ya acostumbrado y con esa nueva y rara situación entre ambos una distracción era lo último que necesitábamos ambos.

Quería aclarar primero dónde quedaba nuestro patrón de actuación para con el otro ahora, supuse.

Acostumbrado como estaba al infinito bucle de planear alguna fechoría para luego esperar de vuelta la venganza de Sunggyu, necesitaba aclarar antes como proceder con ese inesperado cambio de rutina.

Y por eso, Hani sobraba en la ecuación, era la única explicación posible.

Sonaba un poco falso, pensé en silencio mientras cortaba otra crepe para comérmela, pero tampoco había muchas más excusas que fuese a poder utilizar al respecto.

Lo que más me frustraba era haber revelado algo que nadie tenía por qué saber.

Si Dongwoo lo sabía era, de hecho, por pura casualidad, cuando el verano anterior Kale, un amigo del instituto en América había venido de vacaciones un par de semanas a visitarme.

Dongwoo se había presentado en casa sin avisar y nos había visto tonteando, algo que nunca era serio entre ambos, pero algo a lo que estaba bastante acostumbrado de mi vida al otro lado del océano, lo que había dejado algo en shock al mayor.

No me había mirado más que con sorpresa ciertamente, y en ningún momento había parecido acusador cuando le había explicado la situación.

Hasta juraría que le había escuchado susurrar algo como “qué suerte” antes de que me asegurase que no cambiaba nada para él qué o quién me gustase, que yo era yo y fin.

Kale le había hasta preguntado coquetamente si quería unirse al bando oscuro de la perdición, lo que por suerte solo había acabado en risas.

No hubiese podido tener una imagen distinta de esas vacaciones de otra forma.

Dongwoo a decir verdad pocas veces sacaba el tema, excepto cuando tenía preguntas. La última que me había hecho era sobre si tenía alguna preferencia racial al respecto, lo que me había hecho rodar los ojos, si bien tampoco le había mentido: la tenía, como todo el mundo.

Dudaba que hubiese un solo ser humano al que le gustasen todos y cada uno de los rasgos físicos existentes por igual. Todos teníamos preferencias, hasta en eso.

Escuché a mi madre llegar a casa justo cuando estaba ya terminando con la merienda, lo que me indicó que era el momento de ponerse con los estudios hasta la hora de la cena.

Para cuando mi padre se asomó a mi habitación a preguntarme si iba a bajar ya para cenar con ellos ya había anochecido, ante lo cual asentí, dejando a un lado los libros.

No iba a volver a ello tras la cena, uno merecía descansar un rato también.

Me sorprendió que mi teléfono sonase en el momento del postre, excusándome con mis padres para llevarme la fruta a la habitación cuando vi de quién se trataba, algo que debía de ser un error.

¿Por qué me llamaba Sunggyu si no?

       -    Ey – saludé, sentándome en la cama con mi postre conforme contestaba.

Pocas veces había subido tan rápido las escaleras de ningún lado.

El mayor apreció dudar unos instantes antes de hablar, como si de verdad su llamada hubiese sido un completo accidente, pero no creía que ese fuese el caso esta vez.

       -    Ey – carraspeó finalmente, todavía indeciso a juzgar por la suavidad de su tono de voz.

Aquello era, definitivamente, interesante.

       -    ¿A qué debo el placer de tu llamada? – inquirí, pinchando una fresa con el tenedor.

Sentía verdadera curiosidad por el motivo de su llamada eso era cierto, pero por algún motivo poté por usar un tono juguetón en lugar de serio.

Me daba la impresión de que Sunggyu contestaría mejor así. Raro pero efectivo en algunos casos.

       -    Los rumores… ¿son ciertos? – preguntó, apenas susurrando.

No tardé mucho en imaginar de cuáles estaba hablando exactamente, pero decidí que hacerme el desentendido era mi mejor carta.

Quedaría raro que me hubiese enterado ya de ello si no fuese cierto, ¿verdad? Además, quería saber qué era exactamente lo que había oído.

¿Qué estaría diciendo la fresca de Hani sobre mí? O más bien, ¿cómo?

       -    Oh… esto… ¿te gustan los hombres? – sugirió, como si ni él supiese bien si aquello tenía sentido.

Bueno, pocos se atrevían a preguntar así que iba a darle puntos por querer saber la verdad en lugar de creer ciegamente lo que otros decían.

¿Cómo reaccionaría ante la verdad? No tenía muy claro hacia qué dirección se inclinaría el mayor, pero al parecer iba a averiguarlo pronto.

       -    Sí. ¿Te molesta? – respondí, firme.

Podría haber dicho aquello de muchas otras maneras, pero ser directo a veces le ahorraba mucho tiempo a uno.

La línea quedó en silencio un largo rato tras mis palabras, si bien podía escuchar la respiración de Sunggyu al otro lado, lo cual me indicaba que todavía seguía ahí.

El mayor suspiró finalmente cuando dirigí el tenedor de vuelta al bol de fruta, al parecer habiendo decidido hablar al final.

       -    ¿Por qué? – indagó en cambio, confundiéndome.

¿Qué clase de pregunta era esa?

       -    ¿Cómo que por qué? ¿Qué por qué me gustan los hombres? – resoplé, algo molesto.

Casi podría imaginármelo mordiéndose el labio inferior ante mi tono increpante y todo, pero a decir verdad esa era una pregunta que definitivamente no esperaba, mucho menos de él.

       -    Me refería a la confesión. ¿Por qué lo has dicho ahora? – musitó, tan bajito que apenas pude oírle.

Eso, por algún motivo, tenía algo más de sentido, si bien admitiría que tampoco tenía demasiado claro cómo contestar a semejante pregunta.

No había sido premeditado, para empezar, y de hecho no había tenido plan alguno de decírselo a nadie en momento alguno, por lo cual me limité a suspirar inicialmente.

Era complicado a mi parecer.

       -    Bueno… que sea verdad en realidad no significa que lo haya dicho con la intención de realmente confirmarlo en público. A todas luces, es una venganza de Hani por no querer ponerle un dedo encima por estar demasiado usada – carraspeé.

Escuché a Sunggyu reírse por lo bajo, al parecer no habiendo esperado que supiese quién había comenzado los rumores, pero no era tan estúpido como para no suponerlo teniendo en cuenta que era a la única a quién le había indicado que podrían gustarme los hombres.

No era como si de cara al resto del mundo fuese a aceptar semejante acusación, por muy cierta que en el fondo fuese.

       -    Entonces… es verdad… ¿pero vas a fingir que es todo un invento de Hani? – quiso confirmar el mayor, algo ante lo cual afirmé y poco más.

Cosas de no haber pensado antes sobre las consecuencias de mis actos, pero todo tenía solución en esa vida si uno se detenía a pensarlo con la suficiente prontitud antes de que la cosa fuese a más.

Ambos nos quedamos en silencio de nuevo durante unos instantes, por mi parte no sabiendo si debía de preguntar algo o no, teniendo en cuenta que él había sido quien me había llamado.

¿Era el momento siquiera de bromear?

       -    Así que… ¿tienes experiencia? Con hombres – susurró el mayor, sorprendiéndome una vez más.

¿Qué bicho acababa de picarle? Demasiadas posibilidades correteaban por mi mente como para decantarme con seguridad por una sola, si bien por algún motivo sentía que en el fondo, lo sabía.

Tenía que saberlo, una de las muchas conversaciones que tuvimos aquella noche de borrachera cruzando velozmente por mi cabeza a modo de pista, una fugaz que me hizo contener el aliento sin embargo.

       -    ¿Quieres comprobarla por tu cuenta? – ronroneé, con el corazón algo acelerado.

Tal vez aquella no era mi mejor baza, pero tampoco fingiría ser el rey del ligoteo cuando tenía menos experiencia que un cangrejo.

¿Esos bichos ligaban siquiera? No era precisamente conocedor de los ritos de apareamiento de los cangrejos.

       -    ¡Nam! – gritó Sunggyu al otro lado, haciéndome reír.

Bien, por algún motivo me sentía un poco más tranquilo, su reacción dentro de las que ya conocía.

Avergonzado… ¿probablemente porque sí le interesaba mi ofrecimiento?

       -    Oye yo solo estaba dando una idea… ¿No hablamos ya de esto? No tengo mucha, aunque algo más que tú según me confesaste borracho – suspiré.

Pinché el último trozo de fruta mientras esperaba la respuesta del mayor, alejando el bol de la cama para colocarlo en la mesilla de noche y así poder tumbarme con mayor comodidad, de nuevo sintiéndome un poco extraño con toda esa situación.

¿Qué hacía hablando de esas cosas con el tipo a quien me entretenía martirizando desde hacía más de dos años?

La vida estaba dando demasiadas vueltas esos días como para que pudiese discernir el camino correcto a tomar, pero de todas formas tampoco perdía nada por hablar de aquello.

En algún momento tenía que hablarlo con alguien y por algún motivo Sunggyu bien podía ser esa persona, especialmente cuando sabía que jamás lo contaría por allí. A nadie le gustaba ser besado por un homosexual en público, uno de verdad, así que mi secreto estaba más que a salvo con él.

Curioso, ciertamente.

       -    Ah… en la fiesta – pareció reconocer el mayor, volviendo a quedar en silencio un rato.

Como si necesitase tiempo para recordar exactamente lo que habíamos dicho, las confesiones intercambiadas en forma de susurros cada vez más vívidos en mi propia mente conforme intentaba recordar exactamente todo lo que habíamos dicho.

Fue difícil, pero a decir verdad me encontré sonriendo al recordar unas frases en particular que habían sido susurradas en mi oído en algún punto, cuando nos habíamos quedado a solas ya pro la desaparición de nuestros amigos que habían ido a aguan parte.

A despejarse, creía recordar.

        -    Algún día admitiré que no me gustan las chicas. Pero me aterra que se sepa. Me aterra también con quién perderé la virginidad. ¿No es eso un lastre? Uno innecesario.

Me corazón volvió a saltarse un latido ante ese recuerdo, ese que me hizo sonreír un poco y susurrarle de vuelta que yo estaba más que dispuesto a ayudar.

Que nadie tendría por qué saberlo jamás si de ambos dependía, ante lo cual nos habíamos reído, creyéndolo imposible.

Algo que había surgido simple y llanamente por culpa del alcohol que recorría mis venas, si bien en ese instante pensé que tal vez no había sido una mala idea al fin y al cabo.

¿Por qué no? Tampoco teníamos nada que perder.

       -    ¿Vienes mañana? Esa promesa… si quieres puedo cumplirla. Estaré solo – le propuse, en voz baja.

Sintiendo que acababa de hacer una propuesta que era, como poco, una locura, parte de mí esperando que aceptase tanto como la otra estaba rezando porque no fuese así.

¿Por qué me estaba complicando yo solo la existencia con cosas como esa? Lo último que necesitaba en mi vida era involucrarme físicamente con el mayor teniendo en cuenta nuestro pasado.

Es decir, habíamos llegado ya a los golpes, ¿no era esto pasarse?

Y sin embargo, escuché ese sí.

Ese pequeño susurro que me detuvo por completo la respiración al no creer que en realidad hubiese aceptado semejante descabellada propuesta, aunque así fue como precisamente me desperté el sábado, nervioso cuando mis padres se despidieron para irse, contando el tiempo que faltaba para que Sunggyu llegase.

Todavía esperaba que se arrepintiese, que se echase para atrás y me confesase que aquello no había sido más que un impulso tan tonto como el mío por ofrecérselo, por no saber qué estábamos haciendo con nuestras vidas.

En mi opinión, haber seguido peleándonos era una mejor opción que todo eso, que la extraña situación en la que cada vez nos estábamos viendo más y más envueltos, y sin embargo, tomé esa mano cuando sonó el timbre y abrí la puerta, sus ojos evitando los míos.

Sus mejillas sonrosadas me robaron el aliento al darme cuenta de que iba a ocurrir, de que realmente íbamos a hacer aquella estupidez sin pensárnoslo una segunda vez, guiándole con cuidado escaleras arriba, no sabiendo bien siquiera cómo proceder.

¿Debía de molestarme en hacerlo romántico? No éramos pareja como para eso, por lo cual sentía que tal vez era demasiado falso, pero al mismo tiempo me parecía demasiado frío ir directamente a ello.

¿Cómo hacía la gente normal esas cosas?

Para cuando me senté en la cama podía sentir el pulso tronando en mis oídos, sus ojos todavía evitando los míos cuando me incliné a besarle, esperando que eso comenzase a guiar mis movimientos.

¿Qué diablos estábamos haciendo?

Aquello era algo que ni siquiera yo mismo era capaz de contestar.



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Holiwiiis 💚

¡¡Volviii!! Siempre vuelvo, yo creo que eso ya no es novedad hahaha.

Y pues este es el antepenúltimo capítulo de este fic... Lo sé... el final no es lo que esperábais, pero como comentaba hace.... semanas, escribí los últimos en el trabajo cofcof.... y bueno allá en mis horas de soledad sin trabajo se me ocurrió que qué diablos, estos dos son adolescentes al fin y al cabo.. .y a veces los adolescentes hacen cosas que no tienen sentido ni para ellos mismos.

Como esto del final del capítulo. El Gyu nos habla más de ello en la continuación, pero no lo tengáis en cuenta, son adolescentes que están más perdidos en la vida que un adulto con 25... que con 25 años estás igual de perdido todo hay que decirlo, pero menos hormonal XD.

Igual espero que medio disfrutáseis esto cofcof... No es el mejor capítulo, pero ya saben, estoy mayor ya...

En fin, inteeento resumir qué ha sido de mí estas dos semanas... como comentaba en mi última actu, estaba de vacaciones, y justo el día después de actualizar, ya Lunes, me fui a casa del mozo a pasar dos semanas. De hecho regresé ayer a mi casa.

Puesto que solo coincidíamos una semana de vacaciones ambos decidimos no ir a ningún lugar, igual ya fuimos a Seúl en Mayo y no anda mi bolsillo para más gastos, so hicimos un poco de "convivencia" a ver si no nos matábamos en el proceso.

El Lunes fui ya para la hora de comer, después de que mis suegris se hubiesen marchado ya (volvían ayer, por eso regresé a mi casa XD), y pues no hicimos nada ese día excepto ir un momento al centro comercial porque quise comprar un regalo para mi novio aparte del juego del Zelda, que hace tiempo que lo quiere pero nunca se lo compraba así que se lo regalé yo por su cumpleaños el jueves.

Total, que compré dos camisetas de la Dama y el Vagabundo, subí una foto en twitter de eso XD Porque siempre tenemos la broma que nuestra relación es un poco así cofcof... y cuando vi que las vendían en una tienda pues... ¡las tuve que comprar! XD

Total, el lunes solo hicimos eso. El martes salimos a comer y pasar el día fuera con una amiga de la infancia de mi mozo. De hecho, es la chica por la cual nos conocimos hace más de dos años... la chica sabía que mi mozo estaba interesado en aprender japonés y lo llevó a la biblioteca especializada en Asia donde yo estaba haciendo mis prácticas de master... y en fin como que le hacía gracia a la chica conocerme "oficialmente" como la novia ya, puesto que en 2 años pues.. jeje.. XD

Miércoles fuimos a comer fuera, a la Game a por el juego de mi novio que estaba agotado en TODAS... y al final nos dieron la dirección de una donde les quedaba UN JUEGO, fue como una carrera contrarreloj lol... Y bueno conseguido ya el juego, fuimos a hacer la compra... donde se nos fue la mano con los chocolates cofcof...

Then Jueves estuvimos en casa, viciándonos al Zelda... y el Viernes si no recuerdo mal salimos a pasear por la tarde y ya cenamos fuera. Me compré unos zapatos en la Marypaz porque se me habían roto los míos que tenían ya 3 años y... solo decir que si alguna es de España y conoce esa tienda... que NO se compre zapatos allí... Es decir, son baratos... y de hecho me compré unos que estaban rebajados porque solo los necesitaba para acabar este verano, que queda like... 1 mes como mucho (?) y las sandalias se me rompieron EL PRIMER DÍA QUE LAS USÉ... osease, el lunes que ya volví al trabajo, no me duraron ni hasta la hora de comer, y eso que trabajo SENTADA ¬¬.

Resumen, basura, mis sandalias de aliexpress son mejor XD.

Yendo a eso, el domingo estuvimos viciando al Zelda again, y luego durante la semana pues yo ya trabajaba... y bueno hicimos un poco más de vida de pareja work version... yo iba a trabajar y el mozo se quedaba en casa, llegaba yo por la tarde y tras una merienda viciábamos al zelda antes de cenar... XD

Nada del otro mundo hahaha a decir verdad fue una semana tranquila.

Ah, me he puesto gorda, gorda nivel cerdo porque he comido como tal este último mes y además dejé el ejercicio tras mi desmayo fuerte a principios de mes... Osea... peso... 8kg más que a principios de Febrero, cuando cambié de trabajo...

Sin embargo, en lugar de estresarme esta mañana al pesarme, que ya sabía yo por donde iba a estar mi peso lately, con mi obsesión es fácil saber cuánto peso solo mirándome al espejo, he decidido que ok, que no pasa nada.

Tengo el horario que tengo, y vivo en la situación en la que vivo por desgracia. Asumido esto, pues a empezar de nuevo, no hay más XD.

Sí que al haber estado ejercitando dos meses antes de dejarlo pues tengo más músculo que antes, por lo cual sé que todo lo que engordé no es de grasa realmente, y eso me deja un poco más tranquila obviamente.

Hoy al ser 1 de septiembre decidí que era el momento de volver al ejercicio Y a comer bien, puesto que el día 18 ya comienzo de nuevo la universidad he pensado comenzar directamente con el horario que haré una vez empiece las clases: ejercicio de 1h cardio viernes + el finde, y entre semana dos días de cardio intensivo y/o pesas 30 minutos máximo.

Ahora durante el verano estuve ejercitando de lunes a viernes, y el finde descanso, pero ya había decidido que cuando volviese a la universidad no es factible ejercitar durante los días laborables porque necesito hacer los trabajos, cuyas fechas de entrega son los días de trabajo y no el fin de semana, así que creo que hoy es un buen día para retomar todo ya con el horario que voy a necesitar hasta el próximo Junio XD.

Al fin y al cabo, el fin de semana una tiene todo el día libre y es más fácil poder incluir 1h de ejercicio sin renunciar a hacer los trabajos de la universidad, pero entre semana 1h de ejercicio me supone no poder ponerme con los trabajos, ya saben que vivo muy lejos de mi oficina y pues... no me da la vida si tengo que ir a dormir a las 10pm como tarde porque a las 6am tengo que estar en pieXD.


En fin y esa es la historia de mis últimas semanas. Hay alguna que otra cosa más y tal, pero tampoco quiero alargar esto muuucho, que sé que es un aburrimiento ;P.  Por lo pronto aún tengo que ponerme a redactar los capítulos del fic ese de demonios del que hablé hace tiempo que iba a sustituir a este... pero como en el trabajo no puedo chequear las notas que tomé aún ni me puse.. veré si esta tarde me organizo para ir escribiendo en la oficina... que total, trabajo no tengo...

Cierto, la semana que viene o así debería de subir la presentación de esa historia... pero veremos XD.

En fin bonitas mías, cuídense muuucho y nos vamos leyendo!! Voy tarde contestando, lo sé, como siempre, pero desde el tel. móvil me resulta imposible porque el aparato es más viejo ya que matusalén y pfff se me queda bloqueado todo el rato así que en fin.. la laifu hahaha.

Luv uu!!!

16 comentarios:

  1. Hola cada ves me encanta este fic gracias x actualizar
    A mi también me gusta mucho ir al GYM pero sólo puedo ir tres veces a la semana y me ejército dos horas pero en ves de salir cansada salgo relajadisima eso es un buen plan
    Q estés bien cuídate

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    1. Aww me alegra que te haya gustado querida!! :)

      Ojalá y la continuación también lo haga jijiji.

      Yo tengo muuchos problemas con el ejercicio... es decir, me relaja, pero me cuesta taaanto ponerme a ello Y.Y Yo suelo optar por hacer 30min 5 días a la semana... pero ahora con la universidad cambié el plan a ver cómo me va... recemos (?) hehehe

      Cuídate muuuucho también bonita, y nos vamos leyendo! ^^

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    2. Gracias y si la universidad quita muchooo tiempo bueno ojalá y todo se te dé

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  2. Hello querida

    Todavía me río de la oferta, tal como dices, adolescentes hormonales. Pero buena la propuesta. Y el otro que de nada parece que lo pensó y va. Así de simple.

    A ver que cuenta para convencer que es la mejor idea.

    Y ya estoy esperando la nueva historia!!!!!

    Que bueno que no te estás estresada por el peso, por lo menos estás consciente de eso y vas a hacer algo. Con calma. Yo cuando puedo voy al gimnasio, yo fuera todos los días, pero las responsabilidades de la vida no me dejan.

    No tengo tanto sobrepeso, pero con los años es como que me cuesta más bajarlos. Capaz un día renuncio y solo asumo jajajaja!!!!

    Sigue disfrutando la vida y esperando el fin de semana a ver si hay novedades.

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    1. Hola querida,

      muchas gracias por tus lindas palabras, me alegra que la actualización te gustase.

      Por desgracia al final decidí terminar con el blog, pues por cosas de la vida no se me hace fácil dedicarle tiempo y lo he estado posponiendo por demasiado tiempo ya, al punto en el que en fin... simplemente tuve que reconocer que ya no se puede sostener..

      Muchísimas gracias por todo tu apoyo y cariño, y ojalá la vida te trate bien bonito en adelante! Cuídate muchísimo!

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  3. Querida escritora que no lo creo ya casi se acaba la semana y no había pasado a leer y saludarte.

    Leo que has estado bien y eso me alegra. Haz disfrutado mucho con tu novio y eso es bueno.

    Mi vida no ha sido tan tranquila como la tuya, pero ésta semana he estado con la actitud de POSITIVISMO (casi no me lo creo ni yo), soy sincera vivo quejándome por todo.

    Parte de mi personalidad digo yo. Pero es que igual me aburre la flojera y eso me saca de quicio.

    Peeeero esta semana he tratado de estar del lado de que todo va mejor y me ha resultado. A pesar de todo, saco el trabajo y bien y me acuesto más tranquila.

    Del peso ya me rendí, trato de comer poco, pero asumidos mis kilitos extras :)

    Oye de verdad gocé el capítulo, mira tu la solución de NAM a muchas cosas y Gyu acepta. Me dejó encantada la salida, bien de adolescentes como dices. Espero puedas subir el final éste fin de semana.

    Y ya viene otra!!!! mejor aún.

    Querida nos leemos. Xoxoxox

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    1. Holis querida,

      espero que hayas estado mejor en estos meses. Mi vida pues por ahí ha andado... lamento mucho la demora en mi respuesta... parece ser que me volví esa clase de persona al final.

      Muchísimas gracias por todo tu apoyo este tiempo, pero finalmente decidí que es mejor para mi situación dejar el blog indefinidamente.

      Ojalá que la vida te traiga muchas cosas bonitas, comiendo bien rico y sin engordar mucho en el proceso, puesto que esa es la mayor felicidad!

      Cuídate muchiiito y ojalá y nos volvamos a comunicar en algún momento!!!

      Muchos besos querida!

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  4. Querida

    Cómo has estado? espero que bien. Yo he vuelto a leer la historia aun cuando queda un capítulo para terminar y me sigo riendo como no tienes idea, sobre todo con la pelea después de la broma de las fotos.

    Y sinceramente la propuesta de Nam de verdad que no la había esperado, pensé por un momento que no iba a pasar nada entre ellos. Amigos y nada más. Buena propuesta y mira que el otro ni flojo ni perezoso acepta, haber que pasa al final.

    Feliz de saber que ya empieza una nueva historia.

    Bueno saber que tu vida ha estado más o menos tranquila y bien aprovechada con tu mozo.

    Yo por mi parte no tengo ninguna novedad, solo trabajo todo el día y caigo muerta en las noches. Para despejarme leer y mirar algún vídeo y así salirme del trabajo, porque es verdad que uno no deja de transmitir.
    Y sobre todo cuando estás metida en el área de las finanzas.

    Viene la próxima semana 3 días de fiestas más el fin de semana así es que serán buenos para descansar, aún cuando estaremos con visitas en la casa servirá para cambiar los temas de conversación.

    Espero sigas bien. Cariños para ti y cuídate mucho.

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    1. Buenas querida,

      muchas gracias por tu bonito comentario, me alegra que te gustase esta historia, y que hayas tenido una vida tranquilita.

      Espero que haya ido todo mejor por supuesto! Lamento mi demora en la respuesta y en general en actualizar, al final decidí dejar el blog indefinidamente.

      Quería agradecerte mucho tu apoyo y cariño este tiempo, y ojalá y en el futuro volvamos a comunicarnos, pero por el momento ha llegado el momento de despedirnos por estos lares.

      Cuídate muchíto, y deseo que la vida te traiga cosas bien bonitas y lindas querida. Nos leemos !!

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  5. HELLO!!!

    GRACIAS POR TU CAPÍTULO, REALMENTE GENIAL SI YA ME HABÍA REÍDO CON LA PELEA EN EL PATIO, ÉSTE ME DEJÓ CON LA BOCA ABIERTA.

    GRAN PROPUESTA, PORQUE A MI NADIE ME OFRECIÓ ALGO ASÍ.

    ESO DE ESTAR JOVEN Y PODER EXPERIMENTAR ASÍ ES GENIAL.

    BUENA JUGADA LA DE WOOHYUN Y MIRA QUE SUELTO SUNGGYU DE ACEPTAR??? LO VA A HACER? A VER QUE CUENTAS EN EL ÚLTIMO CAPÍTULO.

    SIEMPRE ESPERANDO NOVEDADES TUYAS Y SABER QUE ESTÁS BIEN ES BUENO.

    YA ESTÁS POR EMPEZAR NUEVAMENTE LAS CLASES. ESPERO TE VAYA REGIO. A MI ME QUEDA ÉSTE ÚLTIMO SEMESTRE Y TERMINO, NO HALLO LA HORA SINCERAMENTE ESTOY TAN CANSADA. NO QUIERO NI ABRIR LOS OJOS POR LAS MAÑANAS.

    HE ABANDONADO CUALQUIER ACTIVIDAD EXTRA A ESTAS ALTURAS, POR QUÉ SERÁ QUE A FIN DE AÑO UNO YA NO QUIERE MÁS????

    BUENO LA VIDA.

    SIGUE BIEN Y PÁSALO BIEN.

    CARIÑITOS.

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    1. Hooolis bonita,

      siento la espera, pero finalmente llegué a contestar.

      Te agradezco mucho tu bonito comentario, y que te gustase la actualización. Ojalá te esté yendo todo bien bonito en estos últimos meses y por supuesto, te deseo lo mejor en adelante.

      Recién publiqué mi documento de jubilación, siento mucho que haya sido tan repentino... aunque a lo mejor no tanto (?). Pero pues por circunstancias de la vida es lo que debía hacer por ahora.

      Muchísimas gracias por todo tu apoyo y cariño todo este tiempo, y ojalá y en serio nos volvamos a comunicar en mejores circunstancias.

      Cuídate muchiiiiiito y en serio te deseo lo mejor!!!

      <3 <3

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  6. Alguien sabe si nuestra escritora maestra sigue viva, en serio cuando cuando vas a actualizar, estoy esperando con ansias la continuación, y quiero saber qué va a pasar con está linda pareja, por favor, tienes que terminar este fanfic, sigo super enganchada. Espero y te encuentres bien y seguiré a la espera de la actualización. Besos y abrazos 😘😘😘

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    1. Holis bonita,

      lamento la demora, pero lo cierto es que no voy a seguir con el blog... Lo he intentado, pero parece ser que la cosa no se da y pues llegó el momento de reconocer que me debo jubilar..

      Lamento mucho haber alargado tanto la despedida, no sabía bien cómo hacerlo y pues... en fin...

      Muchísimas gracias por tu apoyo todo este tiempo querida, ojalá y la vida de trate bien lindo en adelante!

      Cuídate muuucuho y ojalá y pues volvamos a comunicarnos en algún momento de la vida <3.

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  7. Dónde estás 🥺🥺😭😭😭😭😭

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  8. Hola querida Little Princess hace muchoo no comentó pero desde el 2015 sigo tus hermosas historias más que todo del Woogyu yo recién me entero de que has decido no seguir más con el blog y realmente me es muy doloroso que hayas decido esto lo respeto pero no lo comparto.

    Eres muy buena escritora diría que mi favorita en este mundo del fanfic del Woogyu.

    Espero que en algún momento decidas volver,
    se que debes de tener muchas cosas que hacer trabajo, vida social y familiar pero para este espacio que has dedicado es precioso por que al leerte me siento feliz agradecida con que los escribas a Woohyun y Sunggyu Muchísimas Gracias por regalarnos tan bonitas y emocionantes historias.

    Little Princess eres la mejor. ����❤

    Bueno te deseo lo mejor, te mereces todo lo bueno de esta vida no te olvides de tus fieles lectoras.

    Muchas Gracias por darnos tanto.❤

    Un Abrazo a la distancia.

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    1. Hola querida,

      siento la tardanza en contestar, wow más de un año... la vida como pasa.... Espero que puedas seguir disfrutando de las historias aunque ya no haya nuevas, fue un período bonito de mi vida y por eso no he querido borrarlo del todo aunque ya no escriba más.

      Espero que estes bien, y que te cuides muchísimo en adelante! ^^

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