31 de marzo de 2017

Crazy Dudes Overcrowding. Cap 19



Capítulo 19. Just like this




POV. SUNGGYU

La visita a casa de los padres de Nam había sido lo más incómodo que había hecho en muchísimo tiempo, por no decir desagradable pero tampoco podría echarle en cara que no me hubiese avisado precisamente de que sería algo así.

Y que terminaría rápido además, si bien una parte de mí, a pesar de todo, se sentía algo feliz de que el menor hubiese decidido dar ese paso y presentarle a su familia sin vergüenza.

Me había dado la impresión realmente de que la señora Nam no se había sorprendido en exceso cuando lo había escuchado, dado que mis ojos habían estado puestos en ella más que en su padre.

El señor Nam no acababa de caerme bien por algún motivo, no parecía un señor muy razonable y admitiría que WooHyun había tenido razón en que era mejor pasar por eso ahora que más adelante.

Si cuando la relación estaba más afianzada tenía que comenzar a recibir odio por parte de su familia probablemente me sentiría incómodo y me hundiría, más que nada porque sentiría que WooHyun tenía que elegir entre su familia y yo si llevábamos ya tiempo y había cierto compromiso.

Pero si lo estaba haciendo ahora que todavía no estábamos en ese nivel no podía evitar sentirme mejor.

Tal vez porque eso significaba que la opinión de su familia no le importaba tanto, o porque realmente quería creer lo que me había dicho de dejarles tiempo más que suficiente para que se acostumbrasen a la idea de que fuese homosexual.

Y tuviese pareja, ese tipo de pensamientos habiéndome tenido entretenido en el trabajo ese día, después de que WooHyun se marchase finalmente a hacer sus cosas después de llevarme hasta allí en coche.

¿Había dicho ya que se veía muy bien tras el volante?

No sabía por qué pero le daba un aire extrañamente sexy a mi parecer, habiéndome preguntado a pesar del nerviosismo de conocer a sus padres el día anterior, si se vería igual de bien pilotando el avión.

Teniendo en cuenta cómo se veía en traje, si lo añadía a la visión de él conduciendo el coche probablemente me daría cuenta de que  era terriblemente excitante algo como eso.

Mi novio era piloto.

Supuse que debería de ir acostumbrándome a ambas cosas de una vez, si bien era la primera vez que lo pesaba así realmente.

Que WooHyun fuese mi novio.

Y que dicho novio además fuese piloto, sin saber realmente qué veía él en mí como para implicarse así conmigo.

Era cierto que me había dicho ya eso de que le gustaba mi forma de ser, que encajaba bien con la suya y que por su trabajo además le convenía, lo que no era malo tampoco.

¿No se suponía que eso era lo que uno buscaba en una relación? Que la otra persona pudiese adaptarse bien a todos los aspectos de la vida de uno, y quería pensar que era así para ambos.

Pero sentía que todavía me faltaba algo, de alguna forma.

Sería porque todavía estábamos en proceso de conocernos o algo, pero sentía que faltaba esa chispa que surgía en uno nada más ver al otro.

Es decir, no estaba diciendo que no me sintiese contento cuando lo veía al quedar con él, o que no me sintiese a gusto en su presencia, ni tampoco que no me encendiese como una vela cuando estábamos en la cama, pero faltaba algo todavía.

Esa chispita que además de hacerte sonreír al ver a la persona que te gustaba te hacía temblar y estremecerte entero por dentro, así como el anhelar que estuvieses entre sus brazos, y no terminaba de encontrarlo.

Por supuesto, sabía que eso era simplemente algo de jóvenes polluelos y que la gente a partir de mi edad buscaba exactamente el tipo de sentimiento confiable que parecía sentir yo por el mayor, pero aún así quería sentir eso, secretamente.

¿Estaba pidiendo demasiado tal vez?

Era posible.

Howon siempre me había dicho que nunca me conformaba con lo que tenía  y que siempre esperaba algo mejor, de forma continuada, y que era por eso que en parte nunca iba a conocer a nadie con quien poder estar.

Porque cuando tenía lo que quería se me ocurría algo más, algo que esa persona no tenía, claro que no diría que había encontrado muchos hombres en esa vida con los que inicialmente estuviese conforme.

Nam era el tercero.

Y teniendo en cuenta que los otros dos habían sido durante los años previos a la universidad, cuando a esa edad uno difícilmente sabía lo que quería, pues no podía contarlo realmente.

Durante mis años de universidad no había pasado de pensar que algún chico parecía atractivo y esas cosas hormonales que hacían que uno se sintiese atraído por otro cuerpo, pero ya.

No despertaban en mí nada mentalmente hablando, era todo físico.

No pudiendo decir eso precisamente de WooHyun, puesto que en su caso me gustaba todo, desde el físico hasta la personalidad, al menos lo que había estado viendo por el momento.

Solo me faltaba eso.

Una vez.

Quería sentir un vez esa llamita encenderse como si de una hoguera repentina de tratase, de un incendio difícil de controlar, y luego sabría que todo estaba más que bien.

Ni siquiera pedía que fuese mucho tiempo, me conformaría con cinco minutos de nada y lo dejaría pasar en adelante, por suerte ese tipo de pensamientos permaneciendo más cerca de lo más hondo de mi mente que de la superficie.

Sabía bien lo que llegaba a obsesionarme cuando era al revés, así que traté de no pensar demasiado en ello en lo que quedaba de día, que era mucho no iba a negarlo, siguiendo la rutina de siempre, trabajar, detenerme un rato a almorzar algo con Howon, volver al trabajo, cerrar la cafetería, abrirla y quedarme allí toda la tarde.

Añadiría que fui a comer con el menor también puesto que tenía una cita temprano a las cuatro y no le salía a cuenta ir muy lejos así que nos quedamos por la zona comiendo algo antes de que ambos volviésemos al trabajo.

Una cosa buena que podía decir del pelinegro era que era trabajador a pesar de todo, habiéndome hasta sorprendido que no me echase mucho en cara lo que había ocurrido durante la cena la noche anterior.

Decidió molestarme en su lugar sobre si WooHyun sabía siquiera cómo quitarme la ropa correctamente, haciéndome rodar los ojos por su manía de tener que meterse con todo lo de mi vida.

Pero no sonaba malicioso, apenas algo burlón así que no se lo tuve muy en cuenta tampoco.

No cuando yo también me reí un poco de él al ver cómo Dongwoo lo trataba como un bebé que no era capaz de hacer las cosas solo, puesto que había visto cómo el chico le había hasta limpiado los labios con la servilleta en más de una ocasión.

Justo como un bebé.

Y lo llamaba Hobaby encima.

Yo por lo menos no tenía un mote con la palabra bebé de acompañamiento, lo que le había hecho sonrojar, más las orejas que otra cosa, pero eso siempre era un indicador fiable cuando se avergonzaba.

Al final habíamos hecho un pacto silencioso sobre no decir nada respecto a nuestras parejas a menos que fuese absolutamente necesario, dado lo peligroso que era permitirnos al otro tener la boca demasiado suelta.

Podrían salir muchas cosas de ellas y en demasiadas ocasiones como por que durmiésemos tranquilos, aunque desde luego no pasarían de ser vergonzosas pero ambos sabíamos cual de los dos soportaba menos esas cosas.

Y no era yo, por primera vez.

Me sorprendió un poco que Howon me dijese que se lo había dicho a Dongwoo.

Lo nuestro, si bien al mismo tiempo no supe por qué sonreí, entendiendo en parte por qué lo había hecho, y alegrándome un poco por él incluso.

Hoya solo le contaba eso a las personas que quería espantar, pero si lo había hecho con el menor probablemente era porque quería ser completamente sincero con él y ya, y no me molestaba mucho que lo supiese

Yo se lo había dicho a WooHyun también, después de todo.

-       ¿Cómo se lo ha tomado? – pregunté, sin poder evitarlo.

Admitiría que me sentía un poco mal si el chico se sentía un poco ofendido o molesto por nuestra cercanía después de lo que había ocurrido años atrás y estaba más que dispuesto a hablar con él si hacía falta pero por la forma en la que Howon sonrió supe que no haría falta tampoco.

Dongwoo era bueno para él, definitivamente.

-       Se limitó a decirme que lo que fue en el pasado entre nosotros fue, y que si en su momento fue lo que pensamos o sentimos que debíamos de hacer pues él no es quien para juzgar. Solo me hizo prometerle que había sido suave al ser tu primera vez – se rió, bajando la voz.

Haciéndome reír a mí también a pesar del tema, dado que Dongwoo definitivamente era especial.

No todo el mundo diría algo como eso, aunque al final le dije al pelinegro que yo se lo había contado a WooHyun también, y que a este no le había importado tampoco que hubiese ocurrido.

Si no se repetía evidentemente, algo que hizo sonreír burlón al menor unos segundos.

Antes de asegurarme que había cosas que era mejor olvidar y no repetir jamás si no quería que quedasen como trauma infantil, lo que me indignó un poco.

Pero no muy seriamente, sabía que solo estaba bromeando y ya, habiéndome sentido extrañamente ligero el resto de la tarde.

No había decidido si llamaría a WooHyun o no para vernos para la cena, a media tarde sorprendiéndome al escuchar el tono de llamada de mi teléfono, algo que raramente reconocía al escucharlo tan poco.

Ya nadie llamaba en esos días prácticamente, era mucho más cómodo enviar mensajes después de todo, al ver el número de casa de mis padres en la pantalla enarcando una ceja sin poder evitarlo.

Raro que mis padres llamasen.

Pero claro si algo llamaba solía ser ellos, la compañía telefónica o si había surgido algún problema con un pedido con los proveedores y necesitaban contactarme con urgencia por si no se me ocurría mirar el teléfono cuando me mandaban un mensaje, luego poco más, contestando sin pensarlo mucho.

Lo mismo era importante y todo, aunque lo dudaba

-       ¿Sí?

Una forma sencilla de contestar, desde luego, pero no quería empezar con un hola mamá, o un hola papá, sin saber quién de los dos estaba llamando, aunque votaba por la primera opción.

Pero a saber, las ranas podrían haber criado pelo o algo.

-       ¿SungGyu cariño? Es mamá – me saludó ella.

Haciéndome sonreír al suponerlo, alejándome un poco para que Myungsoo tuviese espacio de sobras para atender a los clientes y preparar cafés mientras contestaba la llamada.

No parecía que fuese a entrar nadie en los siguientes dos minutos así que podía escabullirme a la cocina brevemente.

Sungjong tenía descanso esa tarde después de todo.

-       Hola mamá, ¿pasa algo? – pregunté, sentándome en una silla.

Las teníamos de decoración ahí dentro, o para dejar cosas cuando las encimeras estaban llenas y necesitábamos algo más de espacio, dudando realmente que algo hubiese ocurrido.

Mi madre llamaba de tanto en cuando si no tenía noticias de mí en un tiempo solo para preguntarme cómo me iba todo, dado que no podía visitarles tampoco con frecuencia debido al trabajo.

Pero lo intentaba de vez en cuando al menos, preguntándome de repente si ella sabría que me gustaban los chicos.

Nunca lo había dicho tampoco, sin embargo al mismo tiempo mis padres nunca me habían presionado con el tema de tener pareja, ni habían especificado nunca el por qué de no tener novia ni cosas de esas.

Así que tal vez lo sabían.

Igual que tal vez la madre de WooHyun lo había aceptado rápido porque en el fondo lo había intuido, en mi caso un tema que tampoco había hablado nunca con mis padres.

Pero no creía que el mío fuese a reaccionar como el de el menor si lo decía en voz alta alguna vez, ¿verdad?

-       ¿Una madre no puede llamar a su hijo para saber si sigue vivo ya? – me regañó, si bien no sonó como una crítica.

Solo su manera de siempre de hacerme sentir ligeramente mal cuando quería algo de mí, pero no con mala fe puesto que no solían ser cosas malas.

Cuando me dijo seguidamente que iba a venir a Seúl al día siguiente supe que quería que la acompañase.

Y que por eso precisamente había llamado, diciéndome cuando le dije que no sabía si podría al tener trabajo que era mi madre, y que para una madre siempre había tiempo, haciéndome rodar los ojos.

Pero accediendo en recogerla en la estación de tren cuando llegase a las diez de la mañana, suponiendo que abriría la tienda entonces y me marcharía sobre las nueve para ir a por ella.

No quedaba tan lejos tampoco pero bueno entre que me iba y no sabía que terminaría marchándome algo más tarde, sin saber por qué sonreí a pesar de todo cuando colgué el teléfono.

Tal vez porque hacía un tiempo desde la última vez que la había visto, aunque me había decepcionado un poco saber que mi padre no vendría pero el hombre estaba bien en casa, dijo mi madre.

O más bien cómodo en la pequeña ciudad donde vivían, lejos del ajetreo constante de Seúl, fijándome al colgar que tenía un mensaje de WooHyun.

Preguntándome si nos veríamos al final o no más tarde, para aceptar ir a cenar con Sungyeol o no entonces.

Le escribí que fuese a cenar con él y no se preocupase por mí, que abriría la tienda al día siguiente por la llamada de mi madre y que iría a dormir pronto, que no se preocupase.

Que nos podíamos ver en un par de días sin problemas, sin haber esperado que él me preguntase si podía venir.

A conocer a mi madre, como yo había conocido a sus padres.

Me hubiese negado si no hubiese sido de hipócritas hacerlo después de lo que él había hecho, así que me encontré contestándole que podía venir si estaba a las nueve en la cafetería para marcharnos a recogerla a la estación.

No le dije que mis padres tampoco sabían nada sobre mi condición sexual, pero era un tema que tampoco se hablaba con los padres en ese país, fueses de la condición que fueses.

Menos todavía si eras de la del otro lado, por así decirlo, volviendo a salir al mostrador para ayudar a Myungsoo al ver algo de cola esperando.

Es decir tres personas, pero el menor estaba haciendo dos cafés ya así que atendí en su lugar sin problemas.

-       ¿Te molesta si me voy mañana a las nueve? Mi madre me ha dicho que viene a Seúl mañana a pasar el día. Abriré yo mañana y los próximos dos días si te parece – le comenté cuando la zona se despejó.

Viéndole asentir sin problemas, dado que sabía bien que a él no le importaría hacer más horas un día a cambio de no tener que abrir el local dos.

Quien pensase que a mí me costaba levantarme por las mañanas era porque no había conocido a Myungsoo, así que fui a la pizarra interior a cambiar el horario temporalmente para que Sungjong lo supiese al día siguiente si no me daba tiempo a decírselo.

Al menos las ventajas de ser tres era que no tenía que estar yo ahí todos los días o a todas horas, aunque nos habíamos planteado contratar al menos a un empleado más para hacer menos horas también.

Así podríamos tener todos un día o dos a la semana enteros para descansar, aunque si podía por mí me esperaría a acumularlo todo y tener los cuatro enteros la semana que WooHyun estuviese en Seúl y no en cualquier otra parte del mundo.

Sería una forma de estar más tiempo juntos pero sin agobiarnos también, dado que no creía que de esos cuatro nos fuésemos a ver los cuatro precisamente pero al menos dos estarían ahí, aunque había que hacer números.

Contratar a alguien salía algo caro después de todo, había que pagar un seguro médico, unos impuestos a hacienda, además del sueldo del trabajador y todo eso.

Si fuese solo pagar dicho sueldo como muchos creían la gente contrataría más pero desgraciadamente no era así.

El gobierno te hacía pagarle por contratar a personal, imagina, pero tenía la impresión de que eso era igual en todos los países por desgracia.

Cosas de la globalización, con razón en su momento la gente se había opuesto a que fuese obligatorio contratar legalmente en lugar de tener empleados sin contrato.

Uno se ahorraba mucho dinero con la tontería, pero bueno lo dicho, había que hacer números y ver a cuanto salía tener a alguien contratado por horas, y cuantas horas nos salía rentable no solo económicamente, sino por los turnos también, aunque todavía no teníamos por qué decidirlo.

Había tiempo, no era bueno apresurarse en ese tipo de decisiones, el resto del día pasando ya con normalidad.

El cerrar el negocio, pasar rápido a comprar unas cosas en la tienda para rellenar un poco más la nevera, cenar, ducharme e ir a dormir.

Le di las buenas noches a WooHyun cuando él me escribió para ello, y para recordarle que sería a las nueve mañana si realmente quería venir, sintiéndome un poco nervioso por ello.

Más cuando llegó el día realmente, puesto que no sabía bien qué esperar de ese encuentro que se produciría entre mi madre y el menor, aunque el trabajo en la tienda de buena mañana me ayudó a olvidarlo un poco.

No mucho, cuando al llegar las nueve fui a dejar la bata en la cocina para poder marcharme, aunque WooHyun nada más entrar por la puerta, a las nueve y dos minutos me fijé, me obligó a sentarme con él unos minutos y tomar un café.

Más para él que para mí que todavía no había desayunado, diciéndome que había traído el coche para ir a recoger a mi madre.

Sin que yo se lo hubiese pedido.

Viéndose extremadamente guapo ese día por algún motivo aunque no parecía que hubiese cambiado su estilo de vestir o de peinarse precisamente pero se veía mejor de alguna forma.

Sería su olor tal vez.

No había podido evitar olerlo cuando había sujetado mi brazo brevemente para atraparme contra el mostrador mientras pedía el café y me decía que nos tomásemos unos minutos de calma antes de irnos.

Que tampoco teníamos por qué correr al no estar tan lejos la estación de allí, menos todavía en coche y a una hora en la que la gente ya había entrado a trabajar, de forma que las calles no estarían tan colapsadas.

Así que con calma, como todo, al final saliendo de allí sobre las nueve y cuarto, el coche del menor aparcado no muy lejos de mi local.

-       ¿Nervioso por lo que dirá? – me preguntó el menor nada más sentarnos en el coche.

Haciéndome suspirar y luego asentir, en ese mismo orden, dado que me preocupaba un poco cómo saldría todo.

Es decir, no creía que mi madre fuese a hacer una escena, a mirar mal a WooHyun o algo como eso, después de todo era una persona con modales, pero también tenía día donde era un poco más impredecible así que no podría asegurarlo.

Podría darle un venazo drástico y decidir volverse a casa nada más llegar, o a lo mejor hasta le hacía ilusión y quería que fuésemos juntos a ver a mi padre a casa cuando tuviese tiempo.

Pero pronto por supuesto, preguntándome cual de todas las opciones sería al final, aunque tenía claro que no se lo iba a decir tan claramente como WooHyun a sus padres.

Había que preparar un poco el terreno por si acaso, y eso le dije al menor mientras estábamos de camino.

-       Mis pares tampoco lo saben. Y aunque no creo que mi padre reaccionase como el tuyo, prefiero primero tantear las aguas a ver cómo irían las cosas – carraspeé.

No porque me avergonzase de él o algo así, nada que ver, y él pareció entenderlo un poco por la forma en la que acarició mi muslo con la mano brevemente tras decir que no había prisa.

Que  solo quería conocerla aún si lo presentaba como un amigo y ya pero no sería justo para él desgraciadamente y lo sabía bien.

Pero ya vería cómo lo hacía después de todo, primero ver si mi madre estaba de buen humor siquiera, al final llegando a la estación diez minutos antes de que llegase el tren de mi madre.

Accedí fácilmente a que WooHyun fuese a acompañarme dentro para esperarla dado que dejarlo en el coche no me parecía bonito precisamente, y a mi madre tampoco le gustaría si se lo decía, así que entramos a esperar allí.

Incluso encontramos un par de asientos no muy lejos de las puertas por las que se suponía que saldría mi madre según el horario, a las diez en punto poniéndome en pie para asegurarme que ella me veía cuando saliese.

No sabía cuanta gente venía a esas horas a Seúl pero quería asegurarme que no se perdía, aunque bien podría llamarme con el teléfono móvil si no me veía que para algo lo tenía, la gente comenzando a salir apenas un par de minutos más tarde.

Bastante a decir verdad para ser esas horas, sonriendo sin poder evitarlo al ver a mi madre no mucho más tarde llevando a cuestas una mochilita.

Muy ella después de todo, levantando la mano para que me viese cuando pasó las barreras.

La mujer se me acercó ágil como la recordaba de la última vez en cuanto sus ojos dieron conmigo, haciéndome sonreír la forma en la que me envolvió en sus brazos a pesar de que era más alto que ella.

Desde hacía muchos años ya, pero seguía abrazándome como si fuese al revés.

-       ¿Es eso chicha lo que siento en la tripa hijo mío? ¿Es que Howon no te saca ya a hacer ejercicio? – preguntó, casi sonando seria y todo.

En lugar de centrarse en mi salud, por supuesto, escuchando perfectamente cómo alguien se reía a mi espalda, fulminando sin poder evitarlo a WooHyun, sabiendo que había sido él.

Sabía que a mi madre no le importaba que tuviese algo de tripa siempre y cuando se quedase en ese poquito pero era una de sus preguntas habituales.

Aunque me avergonzaba un poco que hubiese tenido que preguntarlo con el menor allí, por supuesto.

-       ¿Y este hombretón tan guapo cariño? ¿Un amiguito tuyo?

Bien, eso me hizo sonrojar un poco al no esperar esas palabas de mi madre en lo más mínimo, si bien no pude evitar sentirme orgulloso porque al menos a mi madre le pareciese guapo.

Eso tenía que dar puntos de alguna forma, desde luego, sorprendiéndome un poco cuando WooHyun se puso a mi lado y alargó la mano para estrechar la de mi madre respetuosamente.

Algo raro, desde luego.

-       Nam WooHyun señora, todo un placer conocerla. Seré el taxista oficial de hoy, si no le importa – se presentó, guiñándole un ojo coquetamente.

A mi madre, en serio, si bien ella solo se rió y le ofreció un abrazo, colgándose inmediatamente de su brazo como si lo conociese de toda la vida.

-       Así da gusto venir a la ciudad querido – comentó, golpeando suavemente su brazo sin soltarlo.

Sin lugar a dudas sabiendo que tenía los ojos más abiertos de lo natural, más cuando WooHyun solo le siguió el juego y se la comenzó a llevar de allí en dirección al coche, dejándome un poco atrás.

Bueno, supuse que al final no iba a ir tan mal ese encuentro con mi madre, aunque no tenía muy claro cómo iba a decirle que ese amigo mío que se había definido a sí mismo como taxista era mi pareja.

O algo así, es que todavía no me hacía a la idea después de todo, si bien al final no necesité decirlo al parecer.

Mi madre quiso ir a ver el Museo de la Guerra porque nunca había ido y una vecina le había hablado de él, así que nos entretuvimos allí casi toda la mañana antes de que le apeteciese ir a la torre de Namsan a ver las vistas.

Comimos allí, sentados en unos bancos después de que mi madre hubiese sacado de su mochila una cantidad importante de comida, asegurándome que me iba a tener que llevar los restos a casa porque no se fiaba de que comiese bien en su ausencia.

Lo que  solo había hecho reír a WooHyun, las confianzas con mi madre demasiado grandes para el tiempo que hacía que se conocían, pero ella no parecía darle importancia.

Me recordó a la forma en la que había tratado a Howon desde el principio, como si supiese que era alguien que valía la pena para estar a mi lado y todo eso, no habiendo sido así con otros amigos que había tratado de hacer.

No era que fuese borde con ellos, pero decididamente no se había comportado así, aunque había disfrutado de la salida.

Incluso de la visita exprés que habíamos hecho a un pequeño pueblo tradicional que estaba para exposición no muy lejos de la estación de tren al volver, dado que mi madre quería estar para la cena en casa.

No había más de una hora hasta casa con el tren rápido por suerte, así que a las siete de la tarde estábamos de vuelta en la estación, el tren saliendo a y media para que estuviese realmente en casa para la cena.

Con mi padre esperándola probablemente.

Me había sorprendido cuando mi madre me había susurrado en el oído que WooHyun era buen chico al abrazarme para despedirnos.

Guiñándome un ojo con diversión al separarse.

Indicándome que lo sabía.

Y si no hubiese terminado de saberlo cuando sentí que me sonrojaba por su comentario, más cuando abrazó también a WooHyun y creí escuchar que le decía que cuidase de mí y me pusiese a hacer ejercicio a menos que no le importase que me pusiese redondito como un bollo, algo que hizo reír al menor.

No escuché lo que este le dijo a mi madre, pero la vi sonreír mientras se encaminaba hacia la plataforma donde tenía que subirse en el tren no mucho más tarde, como si estuviese feliz.

Haciéndome sentir raro, en especial cuando WooHyun entrelazó sus dedos con los míos de la nada.

Mi corazón probablemente se saltó un latido en ese momento, no supe por qué, pero sonreí por inercia ante ese gesto.

Ante la forma en la que me miró de la nada, correspondiendo mi propia mirada curiosa, recordando la forma en la que había recordado esa chispita antes.

La forma en la que el cuerpo temblaba por dentro en cuestión de segundos ante el más mínimo gesto.

Sabiendo que era justo eso.

Lo que acababa de sentir al mirarle después de ver cómo mi madre se había despedido de ambos sin más que cariño en sus ojos.

-       ¿Qué le has dicho? – le pregunté, estrechando el agarre entre nuestros dedos.

Sintiéndole corresponder ese mismo gesto sin dejar de mirarme, antes de marcharnos de allí cuando anunciaron que se aproximaba el tren de mi madre en l lejanía.

-       Que aún redondo como una pelota si me daban los brazos para abrazarte no te soltaría – susurró en mi oído.

Dejándome en un estado de shock permanente por la poca vergüenza que había tenido al decirle algo como eso a mi madre, si bien no se apartó de mí cuando traté de darle un codazo, todo lo contrario.

Me rodeó con sus brazos para caminar tras de mí unos pocos pasos así, de forma incómoda pero divertida.

Susurrándome que al parecer mi madre lo sabía también, aún sin palabras.

Y yo solo asentí, sin saber por qué me sentía más tranquilo de alguna forma, aunque me apenaba un poco no haberlo dicho directamente tampoco.

-       Supongo que las madres siempre lo saben, lo digamos directamente o no – musité al final.

Escuchándole darme la razón antes de sentir sus labios en mi cuello provocar mariposas en mi vientre, más cuando me abrió la puerta del coche segundos más tarde.

Proponiéndome si estaba interesado en conocer a su amigo Sungyeol esa noche aprovechando que al final estábamos libres algo antes de lo que él había supuesto, sin esperar esa proposición.

Ni cómo al final terminamos reuniéndonos con Dongwoo y Howon también después de que el pelinegro me llamase para preguntarme si estaba libre porque su hyung quería conocer más trapos sucios míos, WooHyun sugiriéndome que los invitase también a la cena.

Así estaríamos todos, aunque por algún motivo también terminaron uniéndose Myungsoo y Sungjong en el restaurante, invitación hecha expresamente por Dongwoo cuando había ido a recogeré a Howon en la clínica y al pasar por delante de la cafetería habían visto a los dos pequeños.

No diría que únicamente sosteniéndose las manos como los niños que todavía eran a mis ojos aún si el rubito se empeñaba en actuar de otra forma, los únicos que no nos conocíamos siendo básicamente Sungyeol, yo y mis amigos.

Al parecer el alto tampoco había conocido en persona a Howon todavía hasta esa noche, si bien yo le reconocí como el chico que había estado con él en el aeropuerto ese día, ante lo cual me sonrió cuando se lo dije.

-       He visto fotos tuyas un poco a escondidas – me confesó, guiñándome un ojo.

Cayéndome bastante bien, pero solo porque tenía los mismos pelos en la lengua al hablar de WooHyun que Howon los tenía cuando hablaba de mí  los demás, indicando que el nivel de confianza daba el mismo asco.

Y eso fue refrescante a pesar de todo, como si complementase con la actitud más precavida y cuidadosa de Dongwoo que actuaba como su madre, haciéndome reír en más de una ocasión durante la cena.

No así Sungjong, a quien tuve que sentar en más de una ocasión en la silla porque se empezaba en coquetearle al alto, que parecía de lo más sorprendido por el atrevimiento del pequeño.

Sin que Myungsoo hiciese más que tener la cabeza enterrada en la comida, sabiendo bien que si en ese momento se le daba a elegir entre la comida o su relación con Sungjong escogería la comida.

Bueno, sabía que él escogería por encima de cualquier otra cosa en ese mundo, tal vez con la excepción de su cama y sus horas de sueño, pero eso dependería bastante de la hora del día en la que se le preguntase.

Al final de la noche me encontré sonriendo.

Y sintiendo esas agradables mariposas cuando miraba a WooHyun sentado a mi lado en la mesa, acariciándome el muslo bajo esta de vez en cuando en una forma que a pesar de no ser sexual, ni siquiera mínimamente sugerente, me hacía sentir esas burbujitas en mi interior.

Justo lo que quería sentir, al parecer.

Y en el momento adecuado, también.


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Bueno pues faltan 2 capítulos par terminar yay~~

Y... hasta aquí las actus semanales hahaha.

Lo dije ya en twitter, pero por negligencia médica (con robo a mano armada encima), mi gata de 9 meses falleció el lunes debido a un tumor no detectado porque los veterinarios llevaban 3 meses negándose a hacerle las pruebas pertinentes...

Y bueno como comprenderéis las que hayáis leído ya "Valentine's Kiss" y la presentación de "Cabaret Boy", no estoy precisamente del humor adecuado para escribir la continuación/oneshot correspondientes a las temáticas que hay.

Dicho más claramente, que mientras lloro cada dos minutos por lo de mi gato me parece un poco insensible y cuanto menos horrible escribir escenas apasionadas de sexo, simplemente para escribir un ensayo clínico hago un copy-paste de algún libro de educación sexual para niños de secundaria u see.

Then no he escrito nada esta semana, por falta de ganas como comprenderéis las que tengáis mascotas que hayan fallecido, y de tiempo entre otras, que tampoco ayuda precisamente no tener mucho tiempo y el poco que se tiene pues en este estado mucho no quiero hacer.

De cara a la próxima semana intentaré subir lo que falta, y bueno veremos más adelante, no tengo planes again de historias largas nuevas si no son por pedido, ya veremos en Junio/Julio.

Y no mucho más... ha sido una semana larga de tener que sonreír en el trabajo, y en el tren, y en casa porque mi madre considera una estupidez llorar por el gato (de hecho lo primero que dijo cuando la veterinaria dijo que era mejor sacrificarla y ya, sin hacerle las pruebas para ver si había una mínima posibilidad de salvarla, fue que la matasen pues que "era un gasto tonto"... sep, así de simpática la mujer).

Total, que eso en casa las cosas obvio tampoco andan muy bien a raíz de eso, y yo encima que soy sensible en cuanto a mascotas.. (for real... si se muere un familiar no lloro, la vida es así me digo, pero cuando es una mascota pfff... mal mal...).

Llamadme insensible hahaha cada una a lo suyo.

Then eso, nos leemos ya la pxima semana queridas, y no olvidéis que podéis hacer pedidos para que vaya escribiendo las próximas semanas si no queréis dejar de leerme hasta que vuelva con historias originales mías~~.

Cómo hacer un pedido en su correspondiente apartado ;P.

Byebyeee       
     
 

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